Saca el máximo partido a tu conexión
Manipular los parámetros que determinan cómo el sistema operativo y las aplicaciones utilizan nuestra línea de banda ancha no es sencillo. Pero con Ashampoo Internet Accelerator 3 es pan comido para cualquiera
NIVEL: INTERMEDIO
Aunque parezca extraño, el sistema operativo nos deja cierto margen de maniobra para que podamos manipular la forma en que él y las aplicaciones utilizan nuestra infraestructura de banda ancha. Sin embargo, la complejidad de este proceso impide abordarlo a los usuarios que no están familiarizados con la gestión de redes.
Por fortuna, existen aplicaciones diseñadas para simplificar mucho esta tarea y permitir que cualquiera pueda optimizar su conexión sin problemas.
Internet Accelerator 3 de
Ashampoo es uno de los programas más competentes en esta materia, por lo que os animamos a que descarguéis la versión de prueba desde la página web de esta firma. Es
totalmente gratuita y tiene una vigencia de
40 días. En este práctico os explicamos con detalle cómo utilizarla, así que estamos seguros de que no vais a tener ningún problema con esta utilidad. Y, si después, como a nosotros, os encandila, podréis haceros con la
versión completa por
19,99 euros.
Paso 1. Ajusta los valores del sistema
Nada más arrancar la herramienta, en la interfaz principal localizaremos el parámetro
Calidad del servicio (
QoS), cuya función es reservar un determinado ancho de banda de nuestra conexión para la
transferencia de los paquetes de datos preferentes, por lo que os recomendamos que lo activéis. De este modo, el programa reservará automáticamente el
20% de la línea. Para modificar este porcentaje debemos hacer clic en el botón
Sistema y cambiar el valor
QoS.
Por otro lado y volviendo a la ventana
General, también os recomendamos que desactivéis la opción
Generar compartir. De este modo evitaréis que alguien pueda acceder a alguna de las unidades de vuestro PC y, así,
evitaréis riesgos innecesarios. Este parámetro es interesante únicamente para aquellos usuarios que necesitan realizar
tareas de administración a través de la red de área local.
Paso 2. El parámetro MTU
Esta variable indica cuál es el
tamaño de los paquetes de datos que vamos a transmitir una vez que estemos conectados a Internet. Os
recomendamos que sea alto (entre
1.500 y
3.000 bytes), pues dado el ancho de banda de las líneas actuales resulta interesante para evitar que los
protocolos implicados sobrecarguen la infraestructura con una segmentación excesiva.
Para lograrlo deberemos hacer clic en
Sistema y, en la pantalla que aparecerá, observaremos que por defecto el valor
Dejar que Windows fije automáticamente el valor MTU está activado. Desmarcadlo y pinchad sobre
Usar este valor MTU. Ajustad ahora los bytes que deseáis transmitir en cada paquete de datos introduciendo el valor adecuado en
la lista de selección. De todos modos, podéis comprobar cuál es el índice óptimo para vuestra conexión, ya que
Internet Accelerator 3 dispone de su propio
test MTU. Esta prueba es perfecta para averiguar el
valor MTU idóneo para una línea determinada.
Paso 3. RWIN y TTL
En el apartado
Sistema encontraremos también otras dos funciones personalizables que afectan en gran medida a nuestra velocidad de navegación. La primera de ellas es el parámetro
RWIN, que se encarga de fijar la
cantidad de bytes que el servidor envía antes de esperar una respuesta. En este caso es preferible seguir los consejos de Internet Accelerator 3 y establecer como valor el resultado de la fórmula
(MTU-40)*4. Sin embargo, hay que tener en cuenta que Windows Vista y 7 fijan este parámetro de manera automática dependiendo del ancho de banda de la línea, por lo que no es necesario que los usuarios de estos dos sistemas operativos lo manipulen.
Otro valor que merece la pena conocer es
TTL (
Time To Live), que hace referencia al
número de servidores por el que tiene que pasar un paquete de datos
antes de considerarlo no válido. Es evidente que cuanto más bajo sea, más rápida será la transferencia de datos a través de la Red, por lo que podéis hacer clic en
Usar este valor TTL y reducir ligeramente los
32 que vienen especificados por defecto.
Paso 4. Internet Explorer
Esta aplicación, además de facilitar el acceso a la configuración general del sistema para acelerar nuestra conexión a Internet, también dispone de dos apartados que se centran en los navegadores más extendidos:
Explorer y
Firefox. Para configurar la primera de las alternativas pincharemos sobre el botón
IE de la interfaz principal. Aunque nos encontraremos ante varias pestañas, la más importante para optimizar el rendimiento de la navegación es
HTTP. Desde aquí tenemos la posibilidad de establecer el número de
conexiones máximas HTTP del navegador.
Lo más apropiado para incrementar el rendimiento de la conexión es incrementar este valor, aunque esta acción es recomendable para aquellos que tengáis una línea rápida, por ejemplo, de
10 o
20 Mbps de bajada. Desde las demás pestañas podemos manipular a nuestro antojo apartados como la seguridad, la interfaz de usuario del navegador, etc, aunque estos parámetros no inciden en el rendimiento.
Paso 5. Y ahora... Firefox
Si usáis el popular navegador de Mozilla, no os perdáis esta prestación de IA3. Podemos empezar consultando la pestaña
Rendimiento, desde donde podemos personalizar los
milisegundos que debe esperar Firefox hasta comenzar a cargar los enlaces de la página actual. Cuanto
más bajo sea este valor,
mayor fluidez tendremos en la navegación. El resto de las pestañas de este apartado hace referencia a funciones estéticas del navegador que no atañen al rendimiento, como son el
tratamiento de las pestañas y las barras de desplazamiento, por lo que escapan al propósito de este práctico.
Paso 6. Funciones adicionales
En el último apartado de la ventana principal del programa se encuentra la sección
Herramientas, desde la que podemos acceder a tres funciones que no afectan en absoluto a la velocidad de la conexión, pero que os pueden resultar muy útiles en determinados momentos. Por ejemplo, para proteger nuestro PC de los
ataques maliciosos vía web disponemos de una función que comprueba los cambios en el
archivo hosts para asegurarnos que las direcciones absolutas almacenadas no son fraudulentas.
Asimismo, pinchando en el enlace
Limpiar Internet borraremos todos las huellas que hemos ido dejando durante la navegación, como las
cookies, los archivos temporales, etc. Por último, cabe apuntar que podemos comprobar el efecto de todos los cambios que hemos realizado previamente utilizando la herramienta
Test de velocidad. Nos permite evaluar tanto la subida como la bajada de datos.